El agua es un recurso valioso que escasea cada vez más debido a las sequías y olas de calor. Nuevos análisis de datos por satélite muestran un descenso significativo de las reservas de agua en Europa. Aunque los embalses de agua en Alemania se hayan recuperado ligeramente en 2023, seguirán faltando miles de millones de toneladas de agua.
Según una reciente evaluación del Centro Alemán de Investigación en Geociencias (GFZ), a Alemania le siguen faltando enormes cantidades de agua en su reserva total. Desde que comenzaron las mediciones en 2002, Europa ha perdido en total unos 100.000 millones de toneladas de agua.
El GFZ subraya que, a pesar de su supuesta disponibilidad, el agua se ha convertido ya en un recurso escaso y valioso en muchas regiones del mundo. Alemania también ha sufrido sequías extremas en los últimos cinco años.
Un equipo dirigido por Eva Börgens y Christoph Dahle, del GFZ, analizó los datos del dúo de satélites "Grace-Follow-On", que utiliza mediciones del campo gravitatorio para controlar el balance hídrico mundial. Para Alemania, los datos muestran que la reserva de agua se estabilizó un poco en 2023, pero sigue habiendo un déficit de unos diez mil millones de toneladas de agua en comparación con las medias a largo plazo. A modo de comparación: el lago Constanza contiene unos 48.000 millones de toneladas de agua.
La reserva de agua terrestre, también conocida como TWS, está formada por varios componentes: Hielo glaciar, nieve, humedad del suelo, aguas subterráneas y agua de ríos, lagos y embalses artificiales.
Según el GFZ, la situación es especialmente crítica en Groenlandia y la Antártida. Groenlandia pierde cada año unos 224.000 millones de toneladas de hielo, mientras que la Antártida, aunque más fría, sigue perdiendo anualmente unos 138.000 millones de toneladas de hielo.
A través del portal "globalwaterstorage.info", el GFZ ofrece información adicional, así como animaciones y mapas que muestran cómo las reservas de agua han disminuido continuamente desde 2002. Una serie temporal animada ilustra de forma impresionante el descenso del almacenamiento de agua en Europa.